Vivimos constantemente esperando un final feliz, como si nuestra vida se fuese a acabar de un momento a otro. Ansiamos tanto ese final, que con tal de tenerlo seriamos capaces de morir ya mismo. Quizas es que vemos demasiadas películas y esperamos a que nuestra vida sea igual
Esperamos un principe azul, si de esos que nos abran las puertas, nos despierten a besos y nos pongan el mundo a nuestros pies. Si, la verdad es que seguro que existen, quizás no tan perfectos,pero algo parecido hay. Pero entre nosostras, y siendo sinceras, nos gusta que nos hagan sufrir y nos gusta no depender de nadie. Vamos, que jamas aceptariamos ese tipo de relación, con lo cual jamás encontrariamos a nuestro principe azul
Cuando a lo largo de nuestra vida nos pasa una desgracia, lo que se nos suele pasar por la cabeza es que esa desgracia traera algo bueno. Casi todas las películas tienen tragedias antes de acabar estupendamente. Bambi,Nemo, braveheart, podría numerar miles de pelis. Y bueno, la verdad, para mi una desgracia no traerá cosas buenas, pero si mejores que la desgracia. Es cuestión de comparar entre cosas buenas y malas.
También esperamos que en esta vida nuestros enemigos tengan el castigo que se merecen. Los imaginamos encarcelados, sin pareja, que les sucede algún tipo de desgracia (merecida claro, por malos) En las películas los malos siempre palman, y lo bueno prevalece. Los malos merecen castigos y los buenos premios. Los malos irán al infierno y los buenos al cielo
La vida no es una peli, no tenemos un guión, los principes azules no aparecen y los malos no siempre son castigados. Pero ojo, cada película depende de un guión. Y nosotros no tenemos un guión escrito, tenemos un guión por escribir día a día. Con lo cual es muy importante la actitud para escribirlo. Es más, creo que la actitud es la base del guión. Con una buena actitud podemos tener principes, princesas, darle la vuelta a las desgracias e incluso ser amigos de nuestros enemigos unicamente para ver como el tiempo los pone en su lugar.
La vida, es nuestra obra maestra, y nosotros, solo nosotros, podemos escribirla.Nadie puede escribir nuestra película, ni podemos hacer comparaciones con guiones ya escritos
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